Este Capri lo compró mi padre en junio de 1981. Aún recuerdo el día que fuimos a recogerlo al concesionario. Yo tendría unos 9 años. Dentro del taller había una cochera y, cuando abrieron la persiana, mi hermano y yo nos quedamos boquiabiertos. Era impresionante. Desde entonces, hemos echo infinidad de viajes con él y lo hemos disfrutado miles de kilómetros. He crecido con él. Aprendí a conducir con él y fue el primer coche que conduje. Ahora mi padre no está y he de decir que lo estuvo usando hasta hace unos meses. Quiero ponerlo a punto pues, aunque el motor va muy bien, la chapa y la tapicería requieren serios arreglos. Mi ilusión es volver a verlo como aquel primer día, con su color gris plata brillando y su motor ronroneando. Algunas cosas las iré haciendo yo e iré mandando fotos. Saudos a todos.